diumenge, 24 de febrer del 2008

Las mentidas continuas

Estamos en plena previa de las elecciones electorales y los partidos políticos están en busca de votos. En esta búsqueda, un representante del partido popular, Eduardo Zaplana se vino en Cervera a hacer un míting. En ello, fui a ver como se realizaban los actos juntamente con algunos amigos y sobretodo ya que lo creía interesante de ver i oír ya que es la primera vez que yo tengo que votar.

Llegó Zaplana, con otros dirigentes del partido popular, en ello entraron donde se realizaba los actos. Mis amigos llevaban una pancarta en la cual estaba escrita una frase que el mismo dijo “Estoy en la política solo para forrarme” y debajo de la pancarta también estaba escrito “Prou Feixisme (Basta fascismo en castellano). Yo quise entrar a dentro para saber como piensan y ver si creía conveniente votarlos o no. Ellos ya habían entrado y yo quise hacer lo mismo pero me encontré que al intentar entrar me preguntaron donde iba, yo les respondí que a escuchar el míting y me dijeron que había un aforo limitado y que ya no podía entrar más gente, al mismo instante detrás de mi entro una señora sin ningún problema y sin preguntarle nada, no lo entendía. Durante el míting, una chica y su madre intentaron entrar pero tampoco las dejaban entrar ya que habían hablado previamente conmigo. Seguidamente, me encontré con un profesor de mi instituto y le dije que me digiera que le decían si intentaba entrar y como en el caso anterior, como el había hablado conmigo le preguntaron donde iba y supuestamente no le dejaron entrar. No se que pensaban de mi pero solo quería informarme. En ello me esperé a la salida, cuando salió todos le enseñamos la pancarta, y gritamos fascistas y facha para saber si se daba por aludido i/o aludidos. Ellos se fueron con su gran coche de grande potencia y como para no decirlo de lo más caro que hay. Quizás tenía razón cuando él dijo, estoy en la política solo para forrarme. Pero no solo ocurrió esto, si no que al intentar hablar con unos partidarios del PP, y al comentarles cual era nuestro punto de vista sin ningún tipo de insultos nos increparon ellos a nosotros, llamándonos “crios”, “que fuésemos a buscar los pañales” y otras frases discriminatorias asta llegar a empujar algunos de mis amigos los cuales había varios menores.
Quise no tener más conversación con esta gente y me fui a casa a cenar y lo sorpréndete fue encontrarme con este escrito en algunas páginas Web y en el diario del día siguiente:

CERVERA (LLEIDA), 22 Feb. (EUROPA PRESS) -

Una veintena de jóvenes increpó esta tarde al portavoz del PP en el Congreso de los Diputados, Eduardo Zaplana, y al 'número dos' en las listas del PP por Barcelona, Jorge Fernández, a su salida de un acto con militantes del partido en Cervera (Lleida).
Un grupo de jóvenes, entre 15 y 20, se congregaron en las puertas de la Sala del Casal de Cervera, donde acudieron ambos dirigentes populares para participar en un acto con militantes del partido, portando una pancarta de grandes dimensiones con el lema 'Feixista' (fascista, en castellano).
Asimismo, el grupo de jóvenes, que previamente habían tratado de entrar en el Casal donde se organizaba el acto aunque los servicios de seguridad se lo impidieron, profirieron abucheos y pitidos contra los representantes del PP, a quienes llamaron 'fachas y fascistas'. "'No tienes ni puta idea de lo que eres'", gritó uno de ellos a Zaplana.
A pesar de que tanto los servicios de seguridad como los Mossos d'Esquadra establecieron un cordón de seguridad para evitar incidentes, una de las jóvenes que participaron en la protesta, que al parecer se organizó durante el tiempo que duró el acto de los populares, logró saltarlo y acercarse al vehículo en el que viajaba el portavoz del PP en el Congreso para increparle.
El portavoz parlamentario del PP se mostró tranquilo a pesar de los incidentes.


En mi propia conclusión es que creo que lo escrito en distintos diarios y páginas Web, seguramente por los mismos partidarios del partido popular estaba lleno de mentidas. Quizás también los diarios se tendrían que informar más antes de escribir una noticia y quizás la policía debería ver como ha sido la situación y no creer a unos personajes que, como se demuestra en esta ocasión, esta lleno de mentirosos.
Que distinta es la verdad que lo que dicen los propios políticos. Las personas que estaban allí no eran ni radicales ni separatistas como dicen algunas páginas Web pero si que eran personas que simplemente querían manifestar su opinión.

Como en el apartado anterior quiero reivindicar el hecho que la libertad de expresión aún no está en nuestro país y que la falta de respeto es continua. Y quienes practican la libertad de expresión la utilizan para malos pensamientos.
Quizás hay que reflexionar cual es la situación de nuestro país.

¿Libertad? ¿Democracia? ¿Dónde?

¿Libertad? ¿Democracia? ¿Dónde?


Soy estudiante, concretamente de segundo de Bachillerato, y quería hacer una protesta, dar mi opinión contra una ley la que no creía conveniente para nosotros y para nuestro futuro, el futuro de todos los estudiantes y profesores de la comunidad catalana. Es por esto que decidí dar mi opinión porque creía estar en un país de libertad y democracia.

Me puse en contacto con un sindicato de estudiantes de los países catalanes para poder expresar mi opinión. Allí me explicaron que querían hacer una huelga reivindicativa, una concentración y una manifestación en contra de esta ley que no queríamos y ayudé para realizar estos actos. Yo pensaba que sería fácil, que sin más podríamos salir a la calle para reivindicar una cosa que creíamos que estaba mal hecha, pero para sorpresa mía me encontré con lo contrario. Primero tuvimos que entregar una instancia en nuestro instituto. Ésta la tenían que aceptar desde la directiva del instituto y, luego, pasársela también a la AMPA (asociación de padres y madres de el alumnado) para que aprobara nuestra voluntad. Creíamos que con esto bastaba para poder dar nuestra opinión, pero no fue así. Nos dijeron que teníamos que avisar a la Policía Local para que nos dejase hacer estos actos. Nos pusimos en contacto con ellos y nos dijeron que no había ningún problema. Ahora sí, estábamos seguros que podríamos expresarnos como queríamos, dar a conocer nuestra opinión. Hicimos unos carteles y los repartimos por todo el pueblo, sobre todo por los institutos para que el mayor nombre de estudiantes acudiera a manifestarse. Estaba todo a punto para expresar nuestra opinión.
Era miércoles, faltaba un día para la huelga y para realizar los actos, estábamos preparando los últimos retoques: la pancarta, el camino a realizar, los actos definitivos... en fin, estábamos terminando nuestros actos reivindicativos. Era tarde, casi la hora de cenar y ya queríamos irnos a nuestra casa cuándo, de repente, sonó el teléfono. Era la Policía Local y nos comunicaba que esta reivindicación era ilegal, que teníamos que presentar una instancia a los Mossos de Esquadra para que la aceptasen, pero se tenía que presentar con diez días de antelación. ¡Que difícil era expresar tu propia opinión!
Esa misma noche tuvimos que hacer la instancia y pedir que nos la aceptasen para realizar los actos ya preparados.
Al día siguiente la Policía nos dijo que si hacíamos la manifestación sería ilegal y ya no sabíamos qué hacer. Le pedimos que nos la dejasen hacer, que simplemente era un medio para expresarse, que por favor nos dejasen reivindicar nuestra propia opinión. En fin, tuvimos que rebajarnos, como si fuésemos inferiores, ciudadanos de 2ª clase.
Después de charlar y convencer a la Policía pudimos realizar los actos. Eso sí, vigilaban la manifestación por delante y por detrás, como si fuésemos los peores delincuentes del mundo. Después de luchar y luchar expresamos nuestra opinión. ¡Qué difícil y complicado fue!

Pero no os quería explicar nuestra anécdota, sino dar a luz qué difícil se nos hizo poder expresarnos. Me dijeron que estábamos en un país de democracia y libertad y que por lo tanto, podíamos expresar tanto como queríamos pero, ¿realmente es así?
¡Claro que no! En esta experiencia vi que no estamos en un país con tanta libertad porque para dar a luz nuestra opinión, antes, teníamos que pedir permiso a los demás. ¿Con qué derecho hay ciudadanos que deciden quiénes tienen derecho a manifestarse? Quizás tendremos que reflexionar y preguntarnos a nosotros mismo, si, verdaderamente, estamos en un país con libertad de expresión.